domingo, 9 de enero de 2011

C1 Del profesor presencial al profesor virtual

C1 Del profesor presencial al profesor virtual

De acuerdo a las nuevas tecnologías, la ciencia va avanzando y por consiguiente nosotros también lo hacemos. Desde mi punto de vista, el profesor presencial en mas relevante que el profesor virtual, no por que no se enseñe igual sino que al profesorado nos falta mucha preparación y no funciona saltar directamente del ámbito presencial a aprender y enseñar en un entorno virtual sin preparación, sin el conocimiento de las claves más importantes del nuevo medio, en suma, sin un "cambio de chip". Este cambio es bien sencillo y sin embargo muchas instituciones y muchos profesores lo obvian. Consiste en adoptar el rol adecuado a un entorno virtual, con las destrezas, competencias y acciones que eso lleva consigo.

¿En qué consiste este cambio de rol?

Por lo que respecta a los profesores, en primer lugar significa que la clave no está en hacernos más tecnólogos. La clave está en acompañar al estudiante, en alentar y facilitar su aprendizaje. Obviamente debemos saber cómo manejar la tecnología y debemos obtener el máximo partido de las herramientas y características del entorno virtual en el que desarrollemos nuestra acción docente, pero ése no es el objetivo. La tecnología sólo es un medio para conseguir que los estudiantes aprendan de forma eficiente y además que la experiencia que vivan la sientan positiva y satisfactoria.

En segundo lugar, el cometido central, desde el que parten el resto de acciones del profesor en un entorno virtual es éste: guiar al estudiante y ayudarlo en su aprendizaje. Tanto da si va a ver o no al mismo estudiante en una clase presencial al cabo de tres días. Ser profesor de un entorno virtual ya no comporta suministrar los contenidos o transmitir el saber, porque el estudiante los tiene a su disposición desde el primer día y él o ella es el responsable de estudiarlos a su propio ritmo, no al ritmo del profesor; ya no es marcar el ritmo diario de aprendizaje, al estudiante se le da unas pautas de temporalidad y de evaluación y él mismo se organiza con respecto a ellas; y ya no es ser el centro del aula sino una voz más, cualificada e importante, pero ya no la única voz.

En tercer lugar, el rol del profesor virtual conlleva "dinamizar" el aula virtual, es decir, contribuir a que exista una comunidad de estudiantes responsables de su aprendizaje, no un conjunto de individuos aislados. ¿Cómo se dinamiza? Sencillamente mostrándose accesible y dispuesto, contestando dudas y preguntas, favoreciendo la colaboración entre los estudiantes, fomentando la participación y la expresión de dudas, reflexiones, opiniones e ideas. Esto es así porque el conocimiento y el aprendizaje ya no se contemplan como la asimiliación individual de unos contenidos que parten del profesor, sino como la construcción en grupo, no sólo individual, del aprendizaje en relación con la propia experiencia anterior y con el saber, que no es exclusivo de nadie sino disponible para todos.

Pero incorporar o integrar la docencia virtual en un programa o un curso presencial no sólo es competencia del docente. En el siglo XXI el profesor no se puede quedar estancado. Compete a su institución la transición adecuada de la presencialidad a la virtualidad. No es suficiente confiar en que los estudiantes y los profesores sabrán adaptarse de manera intuitiva al aula virtual, a intervenir en ella y a aprender y enseñar en línea.
POR: LIC. FERNANDO LICONA ARANO

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